Hubo una época en la que hablar de movimientos literarios era demodé, pero ahora el término parece haber resurgido a causa de los jóvenes Offbeat.
Influenciados por la música de Lou Reed y David Bowie y guiados por la literatura de William S. Burroughs, la generación offbeat comenzó a juntarse en torno a la revista británica 3:AM. A través de conciertos, lecturas colectivas y festivales varios, fue surgiendo un movimiento que privilegiaba la expresión fuera de toda regla y hacía de la Web su principal medio de difusión. Internet no sólo se transformó en una plataforma para lanzar sus escritos al mundo, sino que también les permitió armar una red social de escritores.
En declaraciones al diario español ABC, el responsable de 3:AM, Andrew Gallix, señala que los escritores offbeats comparten varias características “La mayoría son británicos, treintañeros y creen que la escritura es mucho más que un mero entretenimiento”. Entre los estadounidenses que engrosan la lista se destacan Noah Cicero y Tom McCarthy.
Tony O’Neill es el escritor offbeat por antonomasia. “En una vida anterior”-como dice en su sitio Web- O’Neill era tecladista de bandas como Marc Almond y The Brian Jonestown Massacre. Sus días transcurrían entre el crack y la heroína hasta que, por suerte un libro de Dan Fante y no alguno de los pastores que hablan por TV a las 2 de la mañana, lo salvó de morir de sobredosis. “Si no hubiera robado el libro de Dan cuando estaba enganchado a la heroína, nunca me hubiera animado escribir mi propia historia”, dijo a ABC. Su propia historia se llamó Digging The Vein, un libro que la critica literaria comparó con “En el Camino” de Jack Keourac, después vinieron otras tres novelas y una vida más apacible al lado de su mujer y su hijo.
Para acercarse a la producción de los offbeats sólo basta acceder a su grupo de Facebook o a la ya mencionada 3:AM.
Browse Timeline
- « Michael Jackson subastará 2.000 objetos de su propiedad
- » Mark Wallinger cruza los límites en la Galería Hayward

