
Roberto Bolaño fue nominado para recibir el National Book Award 2008. El premio, del que participan unos 700 críticos literarios activos, es uno de los más prestigiosos de Estados Unidos. El escritor chileno fue seleccionado por su novela póstuma, 2666. El veredicto se conocerá el 12 de marzo.
Mientras tanto, la creciente popularidad de Bolaño en Estados Unidos despierta preguntas que exceden el campo literario para indagar en su vida privada. El New York Times publicó un artículo en el que afirma que el interés en su obra se vio acrecentado por su reputación de escritor políticamente incorrecto.
Según el mismo diario, Carolina López, viuda del escritor, y Andrew Wylie, su agente literario en Norteamérica, desmintieron que Bolaño fuese “adicto a la heroína”, o que incluso “haya tenido un encuentro” con esa droga. La cuestión sobre la heroína viene a cuenta de “Playa”, un relato incluido en “Entre paréntesis”, un compendio de textos escritos por Bolaño entre 1998 y 2003, la mayoría de los cuales fueron publicados en medios de prensa españoles y latinoamericanos. El libro, editado por la Editorial Anagrama, todavía no se tradujo al inglés. En el prólogo, Ignacio Echeverria, aclara que Playa es “una pieza de carácter netamente narrativo, que podría figurar en cualquiera de los libros de relatos de Bolaño”.
Playa se publicó por primera vez en el diario español El Mundo. El relato surgió como respuesta a una consigna: el editor les pidió a 30 autores hispanos que escriban sobre el peor verano de sus vidas y Bolaño empezó así: “Dejé la heroína y volví a mi pueblo y empecé con el tratamiento de metadona…”.
La nota es bastante extensa, pero su objetivo es claro: desmenuzar el mito Bolaño, restarle veracidad, ¿redimirlo?, como si fuera necesario, como si su valor literario fuese a cambiar después de esto.
En los círculos literarios y en los medios hispanoamericanos, Bolaño interesa por su obra. Aquí a nadie –o para ser más justos, a casi nadie- le importa si Bolaño se drogaba, o si estaba separado de su mujer al momento de su muerte. Su valor pasa por otro lado, sobre todo teniendo en cuenta que se trata del escritor latinoamericano más influyente de los últimos tiempos. Roberto Bolaño, justamente, no necesita enaltecer su pluma con chismes clase B.
Gustavo Faverón Patriau, en su blog Puente Aéreo, confirma que “En la década transcurrida desde su consagración en el mundo hispano, nadie se había interrogado tanto sobre los datos de su biografía” y lo atribuye a que “En el universo anglosajón el escritor es atractivo como individuo, en su intimidad, en el retiro -más atractivo cuanto más secreto: Salinger, Pynchon, McCarthy-, y es investigado y descubierto en ese arco en la circunferencia de su vida: no el que lo incluye en la esfera pública, sino el que lo encierra en el círculo de su privacidad”.
La vida como espectáculo, la obra como marketing, ¡Welcome to the United States, Mr Bolaño!.
Para no terminar el post con un mensaje desalentador, vale recordar cómo empezó: al menos, los críticos y los miles lectores que compran sus libros se interesan por algo más que la vida privada de Bolaño.
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Comments ( 1 Comment )
Ignacio added these pithy words on Feb 02 09 at 8:38Me parece una cargada que se mida a un artista por su vida privada, el artista es exitoso por su obra, por su creatividad y no por su vida privada. Dejen de hacer Juicio por todo.
Muy buena nota!!!
Saludos

